En el marco de la formación de nuestras futuras profesionales de Educación Infantil, hemos dedicado una sesión a profundizar en uno de los momentos con mayor valor educativo dentro del aula: la asamblea. Una formación a cargo de Salud Cansino.
Aunque a menudo se identifica con el momento en el que los niños se sientan en círculo para saludarse, pasar lista o hablar del tiempo, la asamblea es, en realidad, una poderosa herramienta de aprendizaje y desarrollo integral.
Durante la sesión, reflexionamos sobre cómo este espacio cotidiano puede convertirse en una oportunidad única para favorecer el lenguaje, la gestión de las emociones, la autonomía, el pensamiento, la curiosidad y la relación con los demás. Además, analizamos cómo organizarla y adaptarla a las necesidades de los niños y niñas de 0 a 3 años, incorporando propuestas que inviten a observar, dialogar, pensar, compartir experiencias, moverse e investigar su entorno.
Uno de los aspectos más destacados fue comprender que la calidad de una asamblea no depende de la cantidad de canciones, materiales o actividades que se realicen, sino de la intencionalidad educativa que existe detrás de cada propuesta. Cada dinámica debe responder a un objetivo concreto y contribuir al desarrollo de los pequeños de una manera significativa.
La principal conclusión que quisimos transmitir a nuestro alumnado es que una buena asamblea es aquella en la que cada niño encuentra su lugar, se siente escuchado y puede participar respetando su propio ritmo de desarrollo. Porque la verdadera clave está en adaptar la asamblea a los niños, y no los niños a la asamblea.
Desde nuestro centro seguimos apostando por una formación que ayuda a descubrir el valor educativo de cada momento del día, preparando profesionales capaces de acompañar a la infancia desde el respeto, la observación y la atención a las necesidades de cada persona. Queremos también a Salud que nos haya visitado una vez más para impartir una sesión a nuestras alumnas y compartir su experiencia docente con todas ellas.






