La madrina de la graduación fue Lucía Ogalla Molinos, fundadora del Proyecto Masaya
El centro educativo Ribamar ha celebrado la graduación de la XXVII promoción de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), en un acto cargado de emoción y agradecimiento.
La tarde ha comenzado con una misa de acción de gracias oficiada por Don Javier, capellán del centro. Fue una celebración participativa, acompañada por el canto de las alumnas y de los familiares que quisieron acompañarlas en este acto tan significativo. Tras la celebración de la misa, ha comenzado el acto académico, presentado por Belén Robles, docente de Ribamar.
El proyecto Masaya
La madrina de la promoción, Lucía Ogalla Molinos, ha ofrecido un discurso sencillo y profundo que dejó una huella especial. Desde la humildad y la cercanía, compartió reflexiones que interpelaron directamente a las alumnas. “No tengo mayor miedo que ser feliz y no darme cuenta”, afirmó, invitándolas a detenerse y tomar conciencia de lo esencial. Les preguntó en qué invierten sus latidos y las animó a seguir trabajando por sus sueños sin rehuir la incertidumbre. Conmovió especialmente al compartir que su corazón está en un vertedero de Filipinas, donde desarrolla el Proyecto Masaya, acercando a todos una realidad que trasciende fronteras.

El ejemplo de un proyecto, basado en el amor, para dar nuevas oportunidades a niños que crecen en condiciones extremas en Filipinas.
Un acto cargado de emoción
El acto ha continuado, tras las palabras de Lucía y la imposición de becas, con las intervenciones del equipo directivo, Marta Valdés, como directora, Carmen Palma, como responsable de Secundaria de la tutora, Rocío Galán, tutora de 4º de la ESO y de varias alumnas, que han recordado los años vividos en el centro con palabras cargadas de afecto y gratitud. Ha habido también un recuerdo especial para la reciente peregrinación a Fátima, una experiencia que ha dejado una profunda huella en la promoción.
Uno de los momentos más emotivos del evento ha sido el gesto de agradecimiento de las alumnas hacia sus familias, cuyo acompañamiento constante ha sido clave a lo largo de esta etapa. Asimismo, se reconoció el esfuerzo y la dedicación del alumnado mediante la entrega de distinciones al mejor expediente académico, al compañerismo y al esfuerzo.
El centro ha hecho entrega durante la graduación de la beca del centro a la familia Caballero Murube, en reconocimiento a su apoyo y cercanía durante estos años.
La ceremonia ha concluido en un ambiente de emoción compartida, en el que se entrelazaban la alegría por lo vivido y la ilusión ante el camino que ahora comienza para estas alumnas. Desde Ribamar, queremos agradecer a las familias su apoyo durante todos estos años y que nos acompañaran en una tarde tan especial.


















